Entrevistas CCB: Julio Cordal Elviro, coordinador del Grupo de Trabajo de Buenas Prácticas en Digitalización del CCB

Entrevistas CCB: Julio Cordal Elviro, coordinador del Grupo de Trabajo de Buenas Prácticas en Digitalización del CCB

Julio Cordal Elviro es Jefe de Servicio de Proyectos Digitales en la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria del Ministerio de Cultura y Deporte. Bibliotecario especializado en proyectos de digitalización, bibliotecas digitales y preservación digital, desde al año 2009 ha trabajado como técnico y facultativo en la Biblioteca Digital Hispánica y en las bibliotecas digitales de la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria (Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico y Biblioteca Virtual de Prensa Histórica). Actualmente, y después de un año como Jefe de Área de Biblioteca Digital de la Biblioteca Nacional, está a cargo de los proyectos de digitalización, las bibliotecas digitales y la preservación digital de la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria. Además, coordina el Grupo de Trabajo de Buenas Prácticas en Digitalización del Consejo de Cooperación Bibliotecaria (CCB). Hoy compartimos con él algunas preguntas sobre el trabajo de este grupo de trabajo, con motivo de la reciente publicación de las Recomendaciones para Proyectos de Digitalización de Patrimonio Bibliográfico y Fotografía histórica. ¿Cuándo iniciaste tu colaboración con el Consejo de Cooperación Bibliotecaria?  A finales de 2018 redacté un borrador de recomendaciones de digitalización. Mi jefe por aquel entonces, Domingo Arroyo, con buen criterio, me sugirió que un trabajo de esta envergadura convenía que fuera revisado por otros expertos en un grupo de trabajo del Consejo de Cooperación Bibliotecaria. Así fue como decidimos, en 2019, crear este grupo, formado por expertos en digitalización y biblioteca digital. Desafortunadamente, debido a la pandemia, el trabajo del grupo recién creado se paró abruptamente durante un año; cuando se normalizó relativamente la situación sanitaria, pudimos reiniciarlo. ¿Cuál fue tu motivación para participar y coordinar este grupo de trabajo del CCB?  Mi motivación fue profesional, quería compartir mi experiencia profesional de más de una década dedicado a la digitalización y la biblioteca digital, y ser útil a la profesión. En aquel momento, había mucha documentación dispersa de diferente actualidad, naturaleza, calidad y profundidad; mi idea era centralizar toda aquella información en un solo documento, que fuera útil para todo el mundo, tanto para técnicos, como para gestores. El trabajo de un grupo de expertos permitía mejorar enormemente el documento, corrigiendo posibles errores, aportando nuevos puntos de vista y ampliando los conocimientos del borrador. ¿Cuáles son los principales retos del acceso al patrimonio bibliográfico en línea a través de bibliotecas digitales?  Actualmente las bibliotecas digitales ofrecen reproducciones de calidad de buena parte del patrimonio documental conservado en bibliotecas. Queda mucho por hacer en este sentido, si nos planteamos el reto de digitalizar todo el patrimonio, como algunos pretenden; pero si nos limitamos a los documentos u obras más importantes, que realmente han tenido un peso en el desarrollo de las sociedades humanas, ya está avanzado el trabajo. Estamos hablando de contenidos como libros, prensa y revistas, mapas, grabados, láminas, partituras, fotografías, etc. Hay mucho trabajo ya hecho, aunque hay algunas áreas, como la descripción de los materiales fotográficos, en las que, no solo las bibliotecas digitales, también las tradicionales, tenemos todavía mucho que mejorar. Sin embargo, hay otros materiales, que también conservan las bibliotecas, así como archivos y museos, que están digitalizados en muy baja proporción. Me refiero a grabaciones sonoras, audiovisuales, materiales pictóricos, objetos de museo, y otros objetos tridimensionales. Estos fondos, que requieren metodologías especiales de digitalización, son sumamente interesantes para los usuarios e investigadores, y la demanda de su digitalización crece día a día. Este sería uno de los retos que está afrontando ahora mismo la biblioteca digital; si no quiere quedarse obsoleta, tiene que iniciar cuanto antes proyectos de digitalización de discos, casetes, cartuchos, películas, objetos tridimensionales, etc. Otro de los retos de la biblioteca digital es el de su continua actualización, necesaria para no quedar obsoleta. Hoy en día, los avances de la tecnología generan nuevas posibilidades en cuanto a visualización de documentos, sistemas de búsqueda, etc., que mejoran las prestaciones de las bibliotecas digitales enormemente. Por ejemplo, los sistemas piramidales y en cuadrícula de visualización de imágenes mejoran mucho la reproducción en línea de documentos grandes y, en particular, de mapas. Otro ejemplo, los sistemas de ocr multiplican las prestaciones de recuperación de información de una biblioteca o hemeroteca digital, son una herramienta extraordinaria para la investigación. Algunas bibliotecas digitales, las más importantes o las más cuidadas, están más o menos al día, pero otras muchas, podrían mejorar en cuanto a normalización, interoperabilidad, funcionalidad, visualización de contenidos, etc. Por otro lado, está el tema de los derechos de la propiedad intelectual, un escollo, un reto, al que se enfrentan las bibliotecas digitales (y también las físicas). En este sentido, el reto y la oportunidad consiste en buscar maneras de ofrecer contenidos que para los investigadores y usuarios son sumamente interesantes respetando los derechos de propiedad intelectual. Estamos hablando de cuestiones como la difusión en línea de los contenidos asociados a licencias de derechos (CC, rightsstatements.org, etc.), el pago de suscripciones, la creación de mecanismos de cesión de derechos, la negoción con entidades de gestión, la gestión de obras huérfanas o fuera de catálogo, etc. En particular, las bibliotecas digitales, además de las físicas, deberían trabajar para mejorar la legislación de la propiedad intelectual, que tiene lagunas legales y cuestiones de interpretación, que dificultan enormemente nuestro trabajo. Por último, está el reto de la preservación, el patrimonio bibliográfico digitalizado debe preservarse si no queremos perderlo. Muchas bibliotecas están implementando ahora mismo sistemas de preservación, otras tienen sistemas muy básicos, las menos, tienen todas sus digitalizaciones bien preservadas. Queda mucho por hacer en este sentido, quizá porque la mayoría de los proyectos se iniciaron en su día con ilusión, pero sin planificar seriamente la preservación. ¿Cuáles han sido los objetivos del GT Buenas prácticas en digitalización?  Los objetivos operativos del GT han sido la revisión, ampliación y ilustración del borrador. El objetivo final: publicar un documento de referencia en el campo de la digitalización del patrimonio bibliográfico y la fotografía histórica. ¿Cuál ha sido vuestra metodología de trabajo?  Se ha colocado el borrador en Drive, para su corrección cooperativa, y se han tratado las discrepancias, novedades, o temas debatibles en reuniones y por email. El GT se ha centrado sobre todo en el contenido del documento. Finalmente, el Servicio de Publicaciones del Ministerio de Cultura y Deporte, ha realizado un excelente trabajo de revisión formal y de estilo. ¿En qué elementos fundamentales o conjunto de necesidad os habéis centrado o planteado como esenciales?  Me cuesta responder a esta pregunta, porque en realidad todas las secciones del documento tienen un contenido interesante y útil, no hay paja. Sí puedo decir que el GT ha trabajado mucho en la parte de la fotografía histórica, y que se ha tenido buen cuidado de exponer una filosofía de trabajo respetuosa con el patrimonio documental, me refiero a una metodología de reproducción fidedigna de los originales, aunque no nos hemos limitado a eso, se han contemplado y explicado otras metodologías y opciones. La idea era que las recomendaciones fueran útiles tanto al gestor de una biblioteca importante como al técnico de una institución pequeña o de una empresa del sector, o incluso a un particular. ¿Qué respuesta estáis teniendo de la publicación de las Recomendaciones para Proyectos de Digitalización de Patrimonio Bibliográfico y Fotografía histórica?  El feedback personal y por email que he recibido ha sido muy positivo. Además, hemos visto que van creciendo poco a poco los enlaces en la web a las recomendaciones, y he empezado a apreciar, o al menos eso me ha parecido, el efecto de las recomendaciones en las metodologías de trabajo de algunas empresas y en sus ofertas técnicas. No tengo información estadística de las descargas o visualizaciones del documento en la web, cosa que sería muy interesante.

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